Ubicado en la Reserva Ecológica de la Ciudad de Buenos Aires, el proyecto propone un pabellón pensado como un espacio de pausa y relajación en medio de la naturaleza. La idea es ofrecer un lugar donde cada persona pueda tomarse un momento para descansar, escuchar los sonidos del entorno y desconectarse del ritmo de la ciudad.
Se ubica en una zona sin árboles, buscando intervenir lo menos posible y cuidar la vegetación existente. Además, el proyecto busca reducir su huella de carbono, tanto en la elección de materiales como en la forma de construir e implantarse. La madera como material principal acompaña esta idea de calidez y conexión con la naturaleza. Su presencia se integra con el entorno, logrando una arquitectura discreta, que no compite con el paisaje sino que lo acompaña.
El espacio se organiza de forma simple y abierta, sin funciones fijas, permitiendo distintos usos, sentarse a leer, descansar, meditar o simplemente disfrutar del paisaje. El objetivo es que cada usuario pueda habitar este espacio a su manera.